Un proyecto que prometía revolucionar el golf mundial: 18 hoyos sobre el océano Índico, túneles submarinos y una casa club subacuática, todo en el paraíso de las Maldivas.
El Royal Indian Ocean Club, ideado para las Maldivas, habría sido un campo de golf completamente flotante, diseñado para elevarse con las mareas y adaptarse al cambio climático. Los golfistas habrían recorrido los hoyos caminando por plataformas sobre el océano o a través de túneles submarinos rodeados de peces tropicales, mantarrayas y tiburones ballena.
La casa club, totalmente subacuática y accesible por elevador, ofrecía vistas panorámicas de 360 grados sobre el océano. Los fairways flotantes incorporaban tecnología sostenible, con paneles solares y sistemas de desalinización de agua marina. Todo ello por un coste estimado de 520 millones de dólares, lo que habría convertido al proyecto en el campo de golf más innovador y único del mundo.
Sin embargo, la realidad del entorno no permitió que el proyecto avanzara. Para 2021, el 90% de las Maldivas sufría erosiones severas y el 97% de sus reservas de agua dulce subterránea se habían perdido. Invertir en un lugar donde el futuro era incierto no resultaba viable para los promotores, y el proyecto quedó finalmente en los planos, como un sueño inalcanzable de golf sobre el agua.

