Agosto de 2002, Hazeltine National Golf Club: Tiger Woods se enfrenta a uno de los retos más difíciles de su carrera, y lo supera de una manera que dejó a todos boquiabiertos.
Con la bola apoyada contra el labio de un búnker, viento de casi 50 km/h y árboles bloqueando el green a 167 yardas, la situación parecía imposible. Sin embargo, lo que ocurrió a continuación desafió todas las leyes del golf.
Incluso Ernie Els, jugando junto a él y habiendo visto miles de golpes profesionales, quedó tan impactado que reaccionó con un gesto de asombro hacia Tiger. Acababa de presenciar lo que calificó como el mejor golpe que había visto en su vida.
Tiger Woods, con un hierro 3 desde una posición prácticamente imposible, logró superar los árboles y dejar la bola a apenas 20 pies de la bandera. Lo que parecía un golpe imposible se convirtió en un momento icónico que todavía se recuerda como ejemplo de la genialidad y precisión de Woods en su mejor momento.

