A los pies de las majestuosas pirámides de Giza, existe un campo que combina historia, lujo y una experiencia de golf única desde 1899.
El Mena House Golf Course, establecido por británicos en 1899, permitió a los huéspedes del lujoso hotel Mena House disfrutar de rondas de golf con vistas espectaculares a las pirámides de Egipto. Pero lo que hacía realmente único a este campo no era solo su entorno monumental: durante sus primeros 18 años, el campo no tenía césped ni una sola brizna.
Los golfistas victorianos jugaban literalmente sobre la arena del desierto, enfrentando un terreno completamente diferente a cualquier otro recorrido en el mundo. Cada golpe era un desafío extra, y la experiencia combinaba la destreza deportiva con la supervivencia ante un entorno extremo.
No fue hasta 1917 que el campo fue transformado bajo la supervisión de Roy Wilson, convirtiéndose finalmente en un campo de césped tradicional. Desde entonces, el Mena House Golf Course ha continuado ofreciendo a los jugadores la posibilidad de combinar la historia milenaria de Egipto con la pasión por el golf, en un escenario que pocos lugares en el planeta pueden igualar.

