Tras varios incidentes controvertidos en torneos profesionales, la norma que castigaba el movimiento accidental de la bola en el green ha sufrido cambios que buscan un juego más justo y fluido.
El caso que encendió la polémica involucró a Dustin Johnson, quien fue penalizado por supuestamente mover la bola al preparar su golpe en el green. La discusión fue intensa: ¿la bola se movió por su acción o simplemente por el viento? Este y otros incidentes pusieron en evidencia las limitaciones de la regla original, que no diferenciaba claramente entre fuerzas naturales como viento o pendiente del terreno y movimientos accidentales provocados por el jugador al preparar el golpe.
Los profesionales exigían justicia: penalizaciones como estas no solo resultaban injustas, sino que también interrumpían el ritmo de juego. Por eso, este año se aprobó una regla local que elimina totalmente la penalización por movimientos accidentales en el green, siempre que la bola haya sido marcada y repuesta correctamente.
Ahora, la regla 9 regula el movimiento de la bola en reposo, mientras que la regla 13.1d introduce la excepción específica para el green: si la bola se mueve accidentalmente por el jugador, el caddie o incluso el equipo, no hay penalización y se repone en su lugar original.
Con este cambio, el golf profesional busca equilibrar la justicia y la fluidez del juego, evitando sanciones desproporcionadas y ofreciendo a los jugadores un campo más predecible y menos frustrante.

