Mark Wahlberg y el día que convirtió el golf en entrenamiento extremo

En el verano de 2016, en pleno rodaje de Transformers: The Last Knight en Detroit, el actor encontró una solución tan sorprendente como efectiva para no renunciar a su pasión por el golf: transformarlo en una sesión de cardio de alta intensidad.

Las jornadas de 12 horas frente a las cámaras parecían incompatibles con una ronda tranquila de 18 hoyos. Pero para Wahlberg, disciplina y deporte siempre han ido de la mano. Lejos de resignarse, decidió convertir el campo de golf en su segundo gimnasio del día.

Su método no es precisamente convencional. Asegura ser capaz de completar 18 hoyos en menos de hora y media. ¿El secreto? Reservar tee times cuando el campo está prácticamente vacío y jugar a un ritmo vertiginoso. El actor se apoya en dos caddies, cada uno con su buggy. Golpea con el driver, entrega el palo y sale corriendo hacia su bola. Al llegar, elige el siguiente hierro, ejecuta el golpe… y vuelve a correr. Sin pausas. Sin rutina tradicional. Solo intensidad.

Así nació lo que muchos ya llaman “cardio golf”: una versión explosiva del deporte que combina precisión y resistencia física. Una demostración más de que el golf admite tantas formas de vivirlo como jugadores lo practican.

La próxima vez que veas a alguien corriendo entre calles y greenes, puede que esté poniendo en práctica el método Wahlberg. O puede que simplemente haya recibido una llamada urgente recordándole que el golf, como todo en la vida, también necesita equilibrio.